Tuesday, November 8, 2011

Un Día en la Vida del Jugador de Baloncesto—Edición CEU-San Pablo (Samuel Davis)

Después de nuestra segunda victoria me di cuenta de ambos los similitudes increíbles y las grandes diferencias entre el baloncesto universitario en Madrid y en Durham. No, no existen aquí en España los Cameron Crazies de Madrid. También no existen las historias, las tradiciones, las rivalidades que hoy en día caracterizan los equipos de baloncesto en escuelas como Duke, Kentucky, o Syracuse. Mas que nada, no existe el dinero; a mi me sorprendería mucho si un equipo universitario de Madrid ha visitado China, con todos los gastos pagados, volando en un jet privado.

Sin embargo, existe un equipo de baloncesto. Y el equipo se componen de los atletas talentosos, que han jugado el baloncesto por todas sus vidas y quieren ganar cada partido. Mas que nada, existe un sentimiento familiar; la solidaridad de un equipo y la sensación magnifica de trabajando a el mismo puesto.

Como un estudiante internacional de la Universidad CEU-San Pablo, tengo la oportunidad para competir por la universidad. Después de dos pruebas el entrenador me informo mi amigo Josh Rosenblatt y yo que había hecho el quipo. Mientras el nivel obligación seria mucho menos intenso que en el equipo de Duke, tenemos practicas en el campus de Monteprincipe en las noches de Lunes y Viernes, y partidos cada fin de semana.

Las practicas son, mas o menos, muy similar a los de un equipo de un colegio americano. Hacemos ejercicios diferentes para avanzar nuestras habilidades físicas y tácticas. Mientras el equipo es unificado, hay existe uno división importante; son los jugadores españoles que jugaban por el equipo en anos pasados y “los novatos” internacionales, que se componen de Josh y yo y dos estudiantes mejicanos-americanos de la Universidad de Suffolk en Boston.

Aunque el equipo en el ano pasado era el peor en la liga universitaria de Madrid, este ano hemos tenido mas éxito. En nuestro primero partido, ganamos contra un equipo nuevo en la liga. Ganamos por mucho. En el medio tiempo el entrenador dijo que el preferiría ganar por cien puntos en lugar de reducir nuestros esfuerzos. Esto es un sentimiento que he oído mucho, pero nunca ha sido la realidad. El resultado final; 128 puntos por CEU-San Pablo, 29 puntos por los otros.

El próximo partido era contra un equipo muy talentoso, que termino la temporada pasada en segundo lugar. El entrenador dijo que el nunca ha ganado en este gimnasio. Sin embargo, este partido será diferente. Tres novatos empezaron el partido, y al final ganamos por nueve puntos. En los próximos dos, ganamos uno y perdemos uno, pero el equipo ha empezado de desarrollar una identidad como un equipo que corre mucho y juega con mucho intensidad.

En la noche después del segundo partido, juntamos con el equipo femenino por una cena en celebración del inicio de la temporada. Era una oportunidad increíble para encontrar nuevos amigos. Por el primero tiempo aquí en Madrid, me sentí como un estudiante Madrileño, y no como una turista americana.

1 comment:

  1. Sam,

    Me alegro de oir que has logrado exportar el amor que le tenemos los Dukies al basquetbol a España! Tus experiencias me parecen genuinas e intersantes y quisiera saber más acerca de las relaciones que has podido desarrollar con el resto del equipo. Te deseo lo mejor en lo que resta de la temporada. ¡Éxito!

    A.B.

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