
¿Alguna vez te has detenido para observar a los artistas haciendo locuras en la calle en Madrid? Tal vez hayas tomado una foto con Mickey Mouse, o te hayan dado un buen susto las tres cabezas saltando (para mí, sí, y ¡nunca olvidaré cuánto me hizo saltar!). En cualquier caso, puedo decir con cierta certeza de que los artistas de la calle nos han afectado a todos nosotros de alguna manera durante nuestra estancia en España. Un recuerdo particularmente fuerte mío viene de nuestro viaje a Sevilla, cuando una amiga mía fue agarrado por un hombre que parecía ser un Orc de El Señor de los Anillos. ¡Qué susto! Fue una experiencia extraña para todos nosotros que vimos lo que pasó, y especialmente para ella. Hace unos días en nuestra clase de Mitografías, hablamos en detalle sobre estos artistas de la calle, conocidos como artistas callejeros. ¿Debe ser permitido el uso de espacios públicos para este propósito? Si no la has visto, debes ver la película Noviembre. Se trata de un grupo de teatro de la calle, y la película plantea preguntas importantes sobre el significado y límites del arte. Para relacionar el tema de nuevo a mi experiencia en Madrid, personalmente, no creo que el acto de disfrazarse como Bob Esponja o Winnie the Pooh es muy original ni tampoco hace que la gente se detenga y reflexione. Además, los artistas callejeros que saltan y asustan a la gente no cambian ninguna perspectiva ni arrojar luz sobre temas de actualidad, como era una meta de los artistas de la calle en Noviembre.

Ya que estamos dejando Madrid en unos días, pensé escribir un último homenaje con preguntas y consejos a los artistas callejeros:
¿Quién te dejó escapar
del mundo de Disney?
A los hombres de oro y plata y barro:
¿Tenéis batallas secretas
en las calles por la noche?
Y ¿podéis cambiar lealtades
A través de pintaros de nuevo?
A Johnny Depp,
¿O prefiere Jack Sparrow?
¿Acepta el ron como moneda?
Y a todos los personajes extraños
que asustan y molestan
a la gente inocente:
He oído que hay una convención
de los artistas callejeros,
lejos, muy lejos.
¡No debéis faltarlo!
-Krista White
Krista, puedo relacionarme mucho con lo que has dicho. He tenido muchas experiencias extrañas con los artistas callejeros por la ciudad, y de verdad, me hacen un poco incómodo de vez en cuando. SIn embargo, al ver la película Noviembre en clase, me di cuenta del valor de este arte, y de lo que representa. Es algo muy especial que los artistas pueden crear sus obras y traerlas a la calle para que la gente pueden experimentarlas. Creo que ha llegado a ser una parte integral de la cultura urbana española, y tiene su propio valor que puede ser negado.
ReplyDeleteTaylor Jones
El otro día vi Mickey Mouse y Minnie Mouse sin parte de su disfraz! No tenían puesto su cabeza del disfraz y era muy estraño verlos así. Las personas no se veían muy felices y estaban sudando mucho. Yo tampoco veo estas caricaturas como 'arte' en la calle, molestan a la gente más que nada.
ReplyDelete~Gabriela Arredondo-Santisteban
Algo que siempre me impresionó de los artistas callejeros, especialmente para los que hablan (los que no sean estatuas o que tienen máscaras y no hablen), porque se necesita tener tanto carisma para convencer al público de darte dinero. Mi artista favorita es el Spiderman Gordo de la Plaza Mayor; ¡aprendí que él habla al menos 5 idiomas! Él no sólo necesitó hablar 5 idiomas sino ser divertido y carismático en 5 idiomas, algo increíblemente difícil, y por esto tengo mucho respeto para él.
ReplyDelete-Kevin Fertig
A mí me confunden mucho los artistas, algunos que apenas son artistas. Sus espectáculos en algunos casos no son nada especial, y francamente me molestan un poco cuando intentan a llamar mi atención y no me dejen pasar. Sin embargo, no es decir que hay algunos que a mí me encantan; estos tienden ser los más creativos y únicos.
ReplyDelete-Aubree Dinning