¡El botellón nos dio la bienvenida a Madrid! Ahora que ha venido el invierno, me doy cuenta de la gran impacto que tenía el botellón en los primeros días de nuestra experiencia en Madrid. No hablo del acto de beber alcohol, sino la capacidad de salir de la casa e inmediatamente encontrar mucha gente divirtiéndose en las plazas, los parques, los bancos, aún en las escaleras de las iglesias. Cuando hacía calor por la noche, era muy fácil acercarse a un grupo de gente que no conocimos, sentarse con ello, e inmediatamente hacerse amigos. Además, cuando vinimos a Madrid, no conocíamos “la noche madrileña” – no sabíamos adónde salir, no sabíamos cuáles bares eran mejores, no sabíamos a cuál discoteca debíamos ir los viernes (¡Pacha!). Sin embargo, podíamos hacer botellón, conocer a nueva gente y permitir que la noche seguir su curso.
Todavía tenemos unos amigos que conocimos (Sarah y yo, obviamente) mientras hacíamos el botellón. Estábamos en Barcelona, y era antes de un concierto un sábado. Nos acercamos a un grupo de chicos que parecían agradables, y empezamos a hablar con ellos. Resultó que todos eran de Madrid, y acabaron de graduarse de la Universidad Carlos III – hablábamos por horas (en Español, claro), y entramos en el concierto tarde. Eso ocurrió el primero fin de semana en octubre, y todavía hablamos a nuestro amigo, Carlos, aquí en Madrid.
Sería mucho más difícil llegar a Madrid durante esta temporada, cuando hace mucho frío y nadie sale de su casa para hacer botellón. Los parques parecen vacíos, y me pone triste cuando no veo nadie bebiendo ni riéndose en las escaleras del Templo de Debod. Di por sentada la oportunidad de hablar con muchos madrileños que no habría conocido si no existía el botellón. Ahora, tenemos que esperar unos meses hasta que el clima caliente y regrese el costumbre madrileño.¡Espero con ansiedad la primavera!
Courtney
ReplyDeleteMe encantaba su descripcion de la importancia del botellon. Estoy completamente de acuerdo de la significa que tiene el botellon en Espana, para reunir con amigas, disfrutar, relajar, y por supuesto, practicar el espanol. Me gusta etsa tradicion en la cultura espanola porque enfatiza el tiempo que uno pase con sus amigos, y enfatiza la necesidad de relajar, que contraste fuertemente con mucha del comportamiento de los estudiantes en los estados unidos. Ojala que puedo introducir esta tradicion perfecta cuando regreso a Duke el proximo semestre.
-Kyla Casey