Desde el primer día de este semestre en el Prado, vi algo que me sorprendió y me alegró. Había una fila enorme de pequeñajos en un estilo de tour guiado. Iban dos en dos, cogidos de la mano, siguiendo a la profesora. Estos niñitos hermosos, como patitos en fila, estaban visitando el Museo del Prado.
Me parece maravilloso que estos niños de cómo 5 o 6 años estaban participando en algo tan culturalmente significativo. Nunca pudiera imaginar a unos niños de esa edad visitando un museo en los Estados Unidos. Los niños tocarían todo, gritarían, pelearían… sería un desastre. Pero en España, los niños caminaban silenciosamente, escuchando a las historias de las obras. ¡Era divino verlos!
Además de que el Prado es un recurso único de que se debe aprovechar, llevar a los niños al museo les enseña a apreciar las bellas artes y quizás despertará una pasión por pintura en algunos.
- Paula Pimentel
No comments:
Post a Comment