Pongo por caso algo que pasó hoy, porque fue eso que me hizo pensar en este tópico. Hoy comimos fresas en el almuerzo, y mi padre español me dijo que las fresas tienen un nombre muy complicado en inglés. Entonces, yo le expliqué que de verdad no es tan complicado, porque “berry” refiere al tipo de fruta que es, y también está en el nombre de varias otras frutas (moras, arándanos, frambuesas, por ejemplo). Sin embargo, por no haber un sistema de nombrar igual en español, la próxima pregunta fue: “¿qué es un berry?”. ¿Quién ha tenido en su vida que explicar qué es un berry sin saber como traducirlo directamente? Entonces, me di cuenta de que el concepto de un “berry” como tipo de fruta (o sea, un método de nombrar este tipo) no es una idea universal. Yo sé que este cuento quizás sea un poco tonto, y que la diferencia es bien obvia. No obstante, todavía demuestra bastante bien mi intento: mientras estás en una cultura distinta, con un idioma distinto, aprendes mas de tu propia cultura, porque desde afuera se puede ver que la mayoría de los asunciones de su cultura no son inmutables. No quiero solamente decir que cada cultura es diferente; ya sabemos eso. Quiero hacerles pensar en cómo la experiencia de vivir en España les ha enseñado algo de la cultura estadounidense, o del inglés.
Y desde este punto, piense usted en otros ejemplos (no tienen que ser tan pequeños y tontos como el mío) de situaciones en los cuales, por tener que explicar algún concepto o aspecto de nuestro pensamiento que siempre consideramos algo cierto y incambiable, usted se ha dado cuenta de que en realidad nuestro punto de vista no es tan seguro.
Mark Dougherty
Mi padre siempre me dijo, cuando estaba aprendiendo el francés como niño, que fluidez en un idioma no es lo mismo que el dominio. Después de muchos veranos en Francia en que hablaba francés perfectamente pero sin el argot nuevo (porque evoluó cada año), me di cuenta de que el poder de ser interesante y divertido en un idioma puede ser mucho más difícil que hablar con fluidez, y requiere más esfuerzo; tener las reacciones rápidas necesarias, utilizar y comprender las referencias culturales y utilizar las pequeñas cosas de la gramática que normalmente no prestamos atención a (como abreviaturas), todo esto es otro paso después de lo que normalmente podemos considerar fluidez.
ReplyDelete-Kevin Fertig
Me parecen tan profundos tus pensamientos sobre las diferencias pequeñas entre culturas. Y tu cuento me recuerda a muchas ocasiones aquí con mi señora, también. A veces en una discusión ella usa una palabra que no sabemos. Cuando parecemos confundidas, describe la palabra en otra manera. Siempre a ella le interesan las traducciones en inglés, y por eso nos pregunta para la palabra nueva. Pero más veces que se pensaría, no podemos dar una palabra. Quizás es que las discusiones son de cosas más específicas a la cultura aquí, pero me parece extraño que esto ocurre. Entonces, estoy completamente de acuerdo que podemos ver las diferencias entre culturas en las lenguas mismas.
ReplyDeleteSarah Burgart
Estoy de acuerdo con Sarah, has hecho un buen trabajo en pensar profundamente en esto. Lo que me encanta mucha de esta experiencia vivir estos meses en Madrid es que ahora, tengo mucho más entendimiento de como uno debe decir algo a un hablante no nativo para que se entienda. Es interesante porque cuando hablo en inglés siempre uso más jerga y menos inglés formal, y nunca me daba cuenta de esto. Pero ahora, si estoy hablando con alguien quien no habla inglés como lenguaje primero, yo sé como expresarme en la más eficaz manera y las palabras más sencillas por su universalidad.
ReplyDelete-Larissa Musgrave