Friday, October 21, 2011

Okupado hotel Madrid - Vivian Lorencatto


La semana pasada, cuando salí de una cafetería, yo encontré más de que el habitual. No pude ver la calle, los coches o las tiendas. Solamente gente. Mucha gente. Con mucha confusión, yo y mi amigo caminamos en la misma dirección de la muchedumbre para ver lo que estaba atraído todas estas personas. Llegamos en la Puerta de Sol y todo se conecto. Era el gran botín de La Puerta del Sol, donde gente de todas edades y origines estaban afirmando sus opiniones sobre la situación en Madrid. El ambiente era algo increíble. Aunque había mucha pasión en la voz de los ciudadanos, también había un sentido de paz y comunidad que yo no esperaba sentir en el medio de un botín. Madres, padres, niños y niñas todos reunieron para la lucha contra las injusticias sociales que Madrid ha confrontado durante los últimos meses. A pesar de que me parece interesante las ideas atrás del movimiento, lo que me parecía más interesante de todo fue la diversidad del público. Como he dicho, tenia gente de todas edades, niveles sociales y personalidades. Lo que todos tenían en común era la pasión por su ciudad y el gran interés de corregir lo que no esta correcto.

En El País, yo leí un articulo sobre la ocupación de los okupas en el Hotel Madrid localizada en la calle de Carretas. Después de estar en el medio de la gente que apoya los okupas, yo quería aprender más sobre su movimiento. En este caso, los okupas han entrado en un hotel abandonado como un sitio para se organizar y hacer una declaración atrevida al público. El hotel vacío ahora esta lleno de carteles y información sobre los grupos de trabajos que los okupas quieren establecer para quedar infinitivamente en el sitio: seguridad, cocina, enfermería, comunicación, etc. La policía intentaron sin éxito a hablar con los okupas y decidieron no desalojarlos aunque, según el grupo de jurídico que asesora a los okupas, la policía pueden hacerlo sin autorización judicial durante las primeras 48 horas. El dueño del edificio y los jefes están buscando una solución, pero los okupas permanecen determinados en el valor de sus activos. 

  
En la misma manera que yo me quede fascinada durante el botín, yo estoy emocionada a ver la diversidad en este grupo de activistas. La mayor señora presente en la ocupación tiene 73 años, y en una entrevista con El País, ella dice que se emocionaba “al ver los jóvenes trabajando con tanta fuerza y dedicación”. Ella piensa que “con coraje y fuerza se consiguen cosas”. Esta mentalidad es inspirante y reveladora, pues en los EE.UU y en Brasil, no veo tanta pasión en los ciudadanos. Hay mucha frustración, pero poca acción. Pienso que a pesar de que actividades como estés interrumpen el equilibrio de una ciudad, son necesaria para recuerda la gente que todavía tenemos que continuar a criticar, analizar y mejorar todo lo que parece malo en nuestros entornos.

1 comment:

  1. Mientras caminaba entre la multitud esa noche, me di cuenta de lo mismo. Me sorprendió la cantidad de personas de edad que se encontraban en el caso de que se suponía que era dirigido por los jóvenes. Sobre no ver lo mismo en los Estados Unidos, creo que está empezando a tener lugar allí. Occupy Wall Street todavía está teniendo lugar e incluso algunas escuelas (incluyendo el nuestro) están haciendo cosas similares. Lo gracioso es que casi podría garantizarte que parte del 1% de Duke es parte del movimiento allí.

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