Recientemente, leí en El País que el gobierno de España cambió su constitución, ese documento rígido de que hablamos en clase bastante. Lo que me sorprendió fue que el gobierno pudiera cambiarla sin mucha discusión, sin debate entre la gente. En los EEUU, cambiamos nuestra constitución muy poco, y el proceso es duro y requiere la aprobación de 2/3 de cada cámara del Congreso, y entonces de ¾ de las legislaturas de los estados. Claro, es duro y largo. En contraste, me parece que en este país, a pesar de la rigidez de su documento oficial, se lo cambió rápidamente. Si yo fuera ciudadano de España, me enfadaría con mi gobierno por hacerlo con tanta rapidez, y encima durante la mes de vacaciones.
Aparte del tema del proceso de cambiar la constitución, hay otro asunto aquí: el cambio en si mismo. El principio no me molesta, ni creo que deba molestar a los españoles. La situación fiscal del gobierno está horrible actualmente, por gran parte por los déficits grandes de los años pasados (y no es decir nada de los déficits de las comunidades autónomas, los cuales van a resultar en un desastre en pocos años sin acción drástica). Sin duda, hay que controlar los gastos del Estado porque un BIP que no crece (-0.15% en 2010) con déficits de más de 9% (9.2% en 2010) es literalmente insostenible; en la economía se considera un déficit sostenible si es menos del crecimiento económico. Si continua como así, en algunos años un destino como eso de Griega sería inevitable, un fracaso que podría destruir la U.E. y dañar gravemente la economía no solo del país pero también del continente y del mundo.
Entonces, me parece evidente y claro que España tiene que hacer algo para bajar su déficit y fomentar el crecimiento económico, preferiblemente por reformas que mejoren el clima de negocio del país. Sin embargo, no sé si estoy de acuerdo con este cambio constitucional porque, al cambiar el gobierno para satisfacer a la U.E., siente un precedente peligroso para el país y para otros países de la Unión Europea. El principio de soberanía nacional, ya disminuido por usar dinero que no controla el país, está en peligro de extinción. No soy para nada un europeo, así que no afirmo que entiendo cómo piensan. Pero sinceramente dudo que quieran que burócratas de Bruselas decidan la ley de su país, que los deseos de la U.E. sean más importantes que la voluntad del pueblo español. Esta reforma constitucional entonces, 30 años después de una transición a la democracia, me parece una medida hacía detrás.
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Estoy de acuerdo con el escritor que el cambio a la constitución ha ocurrido demasiado rapidamente para un país donde las opiniones de los ciudadanos son importantes. Pero es obvio que el país necesita un cambio para mejorar la economía. También, no estoy de acuerdo totalmente con el escritor en el asunto de satisfacer a la U.E. España decidió a unirse con el U.E., y por consiguiente, necesita hacer algunos compromisos y concesiones para trabajar con el grupo.
ReplyDeleteElizabeth Holmberg
Puedo ver como tu puedes sentir que la constitución ha cambiado sin mucho debate o dificultad. Pero es importante para recordar que la constitución de España es muy joven en comparación de la constitución de los EEUU. Nuestra constitución cambió mucho más en los primeros años y no me parece que el gobierno quiere cambiar la constitución de España. No es creíble que la constitución era perfecto cuando estuvo escrito, es probable que hay cosas que necesitan más clarificación y algunas adiciones.
ReplyDeleteEllen Mishler
Pienso que es interesante que hablas de la crisis de la economia- pensaba que las problemas con la economia en el EEUU fueron tan horible, pero las de aqui son muchas mas peores.
ReplyDeleteJennifer Brynne Sekerak
¿Quién escribió este artículo? ¡Es que no hay un nombre pegado! Entonces, me gusta lo que ha escrito este persona desconocida, porque es importante tomar en cuenta las diferencias entre el sistema americano y como funciona el resto del mundo. No creo exactamente que sean peores los problemas de aquí, sino que son diferentes. Cada país tiene sus propias luchas y sus propias características, y España no es diferente en este aspecto. Su paro me molesta, pero en ningún lugar en el mundo hay bastante trabajo para todos.
ReplyDelete--Jeffrey Nash